La soledad de la fibromialgia


By admin  On August 25, 2018 In Fibromialgia. Spanish

Existe soledad , es la “soledad de la fibromialgia”, esa soledad que sufren todos los enfermos que la padecen, la soledad de vivir en silencio sus síntomas por miedo a ser cuestionados, a dudar continuamente de su estabilidad psicológica y acabarse preguntándose una vez más …… ¿realmente será asi,,…. y seré yo el causante de todos mis males?

Cuestiones que en nuestra soledad quisiéramos que realmente fueran así y ante tanta zozobra y visicitud que nos toca vivir poder coger el timón de nuestra enfermedad para poder dejarla atrás.

Estas son las dudas de nuestra soledad ¿hacia donde voy? ¿que hago? ¿quien me ayuda? o mejor ¿A quién pido ayuda?

La soledad de la fibromialgia se encuentra en cada sonrisa que forzamos por miedo a decir que nos encontramos mal, por miedo a reproches, a afirmaciones del tipo “debes tomar menos medicamentos y salir más”, ¿No fuiste al médico y te puso en tratamiento? “tantas pastillas es lo que han hecho, te has acostumbrado a ellas”, “no puede ser posible que no te haga efecto”.

La soledad de la fibromialgia la vivimos cada vez que estamos en compañia con nuestros seres queridos y mientras el dolor nos atenaza luchamos por no ser el centro de atención y conseguir que acabe la jornada para poder quedarnos a solas con nosotros mismos y dejar que el dolor fluya en lagrimas de desesperación.

La soledad de la fibromialgia la sentimos cuando nos dirijimos a la consulta del médico, del especialista o lo que nos toque por turno, en ese camino nuestra mente haga que el paisaje por el que transcurrimos desaparezca y se convierta en uno de dudas y miedos a afrontar un nuevo sintoma que permanecerá en nuestro cuerpo y al que tendremos que acostumbrarnos “una vez más”.

La soledad de la fibromialgia es la lucha del día a día que afrontamos los que padecemos esta enfermedad, que se diluye por las incapacidades que sufrimos y que nuestro entorno no acepta que sea una incapacidad sino que convierte en un “puedes pero no quieres”.

La soledad de la fibromialgia son las múltiples conversaciones de quien quiere saber sobre nuestra enfermedad y sentencia la conversación con “el dolor está en nuestra mente”.

Esta soledad que vivimos se vuelve extremadamente dolorosa cuando notas que quién está a tu lado habla desde el “prejuicio” o desde su propia experiencia y no admite que el mundo sea algo más allá que su propia experiencia.

La soledad de la fibromialgia es una soledad que vamos rozando poco a poco, de la que se huye al principio (porque no hay miedo más voraz que no sentirse querido y el cariño hace necesario la compañia), y luchas por adaptarte a tu medio, a tu entorno, a tus cirscunstancias, luchas mediante la palabra, los actos, superar todas las situaciones, pero la enfermedad se va comiendo todos tus recursos y llegan los fallos y por tanto los reproches.

Entonces es cuando la huida de la soledad se convierte en necesidad, necesidad de no estar continuamente justificando tu comportamiento, necesidad de manejar tus fuerzas en cosas que consideras prioritarias. Porque lo que si te enseña la enfermedad es a priorizar tus objetivos y administrar tus fuerzas.

La soledad de la fibromialgia se convierte en una necesidad para el enfermo, es cuando se dejan de escuchar preguntas que no van a ser oidas las contestaciónes, es cuando la duda se convierte en un camino que emprendes con tus objetivos y tus perspectivas de futuro.

La soledad de la fibromialgia es el camino que recorren muchos enfermos con su verdad en secreto y que con sus limitaciones luchan por seguir con sus sueños.

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Fibromialgia, ‘finishers’ del día a día.


By admin On August 8, 2018 In Fibromyalgia

Ríete tú de los grandes retos deportivos. Me río yo de los que suben grandes montañas, me río yo de los que suben los 14 ochomiles, de los que suben cumbres vírgenes o de los que escalan paredes verticales de miles de metros.

Nada hombre, vaya chorradas de retos. ¿Cruzar el estrecho a nado? Vaya nimiedad. Nada de nada, ni cruzar el Atlántico a remo, ni atravesar el desierto, ni adentrarse en la jungla, ni tan solo cruzar europa en bicicleta… ¡Auténticas tonterías!

Si quieres conocer a un ultra atleta ponte en la piel de una persona afectada de fibromialgia.

Intenta salir de la cama después de no haber podido dormir por culpa del dolor, del dolor provocado por el peso de tu mismo cuerpo, del dolor provocado por el peso de la manta, del dolor de saber que tienes que levantarte y sonreírle a tus hijos cuando ni tan solo eres capaz de comprender qué es lo que te está pasando.

Venga valiente, sal de la cama. Levántate e intenta movilizar una espalda dolorida. Plántate ante el espejo e intenta contemplar a una persona atrapada en un cuerpo dolorido y cansado, en un cuerpo machacado por el sufrimiento y la fatiga. Trata de mirarte cada mañana sin recordar con lágrimas en los ojos la vitalidad que te caracterizaba. Es muy duro… Es muy duro saber que has sido capaz de escalar montañas, de luchar la vida, de subir a unos críos, trabajar y amar; y que ahora te cuesta levantarte.

Empieza el día, si eres capaz, mirando a un cuerpo sin fuerza, inflado, cargado y pesado.

“Si quieres sentir algo parecido a lo que siente una persona afectada de fibromialgia ponte unos pesos en las muñecas y en los tobillos”

Si quieres sentir algo parecido a lo que siente una persona afectada de fibromialgia ponte unos pesos en las muñecas y en los tobillos, de estos que venden en las tiendas de deportes, con cinco quilos por extremidad basta. Ahora trata de peinarte… Añade además que incluso te duele el pelo, que te molesta el peso del pelo. Entenderás por qué una persona afectada de fibromialgia tiene que descansar a medio peinar, o entenderás por qué hay días que ni tan solo se peina.

¿Ya has acabado de peinarte? Pues venga ahora maquíllate para intentar recuperar el espíritu, para tratar de engañar al dolor con la ilusión. ¿Ya te has maquillado? Pues ahora trata de lavarte los dientes… No olvides que tienes cinco kilogramos extras en cada brazo. ¿Cansado? Venga hombre, esfuérzate un poco más. Te falta voluntad. Ahora trata de imaginártelo cada día de tu vida, durante el resto de tu vida. Trata de imaginarte también tener que aguantar comentarios de este tipo.

Hoy toca ir a inspección médica. Ya has dejado a los niños en el colegio. No son ni las diez de la mañana y ya estás agotado. Pase señora, a ver, camine un poco, muy cansada no está verdad, levante este peso, usted puede trabajar perfectamente, vamos a ver, no es encofradora, seguro que puede sostener un bolígrafo. Bueno pues busque un trabajo de media jornada. Se está engordando. Ande un poco cada día. ¿Que no puede? Esfuércese. Ande cada día un poco más. Bueno va, venga en dos semanas vuelva a inspección.

Hala, remonta ese menosprecio. Ríete tú de los grandes retos deportivos. Me río yo de los que suben grandes montañas, me río yo de los que suben los 14 ochomiles, de los que suben cumbres vírgenes o de los que escalan paredes verticales de miles de metros.

Nada hombre, vaya chorradas de retos. ¿Cruzar el estrecho a nado? Vaya nimiedad. Nada de nada, ni cruzar el Atlántico a remo, ni atravesar el desierto, ni adentrarse en la jungla, ni tan solo cruzar europa en bicicleta… ¡Auténticas tonterías!

Si quieres conocer a un ultra atleta ponte en la piel de una persona afectada de fibromialgia. Intenta salir de la cama después de no haber podido dormir por culpa del dolor, del dolor provocado por el peso de tu mismo cuerpo, del dolor provocado por el peso de la manta, del dolor de saber que tienes que levantarte y sonreírle a tus hijos cuando ni tan solo eres capaz de comprender qué es lo que te está pasando.

Venga valiente, sal de la cama. Levántate e intenta movilizar una espalda dolorida. Plántate ante el espejo e intenta contemplar a una persona atrapada en un cuerpo dolorido y cansado, en un cuerpo machacado por el sufrimiento y la fatiga. Trata de mirarte cada mañana sin recordar con lágrimas en los ojos la vitalidad que te caracterizaba. Es muy duro… Es muy duro saber que has sido capaz de escalar montañas, de luchar la vida, de subir a unos críos, trabajar y amar; y que ahora te cuesta levantarte. Empieza el día, si eres capaz, mirando a un cuerpo sin fuerza, inflado, cargado y pesado.

“Si quieres sentir algo parecido a lo que siente una persona afectada de fibromialgia ponte unos pesos en las muñecas y en los tobillos”

Si quieres sentir algo parecido a lo que siente una persona afectada de fibromialgia ponte unos pesos en las muñecas y en los tobillos, de estos que venden en las tiendas de deportes, con cinco quilos por extremidad basta. Ahora trata de peinarte… Añade además que incluso te duele el pelo, que te molesta el peso del pelo. Entenderás por qué una persona afectada de fibromialgia tiene que descansar a medio peinar, o entenderás por qué hay días que ni tan solo se peina.

¿Ya has acabado de peinarte? Pues venga ahora maquíllate para intentar recuperar el espíritu, para tratar de engañar al dolor con la ilusión. ¿Ya te has maquillado? Pues ahora trata de lavarte los dientes… No olvides que tienes cinco kilogramos extras en cada brazo. ¿Cansado? Venga hombre, esfuérzate un poco más. Te falta voluntad. Ahora trata de imaginártelo cada día de tu vida, durante el resto de tu vida. Trata de imaginarte también tener que aguantar comentarios de este tipo.

Hoy toca ir a inspección médica. Ya has dejado a los niños en el colegio. No son ni las diez de la mañana y ya estás agotado. Pase señora, a ver, camine un poco, muy cansada no está verdad, levante este peso, usted puede trabajar perfectamente, vamos a ver, no es encofradora, seguro que puede sostener un bolígrafo. Bueno pues busque un trabajo de media jornada. Se está engordando. Ande un poco cada día. ¿Que no puede? Esfuércese. Ande cada día un poco más. Bueno va, venga en dos semanas vuelva a inspección.

Hala, remonta ese menosprecio.

Seguimos con el día a dia, llegas a casa y te sientes mal. Los niños se quedan a comer en el colegio. No te ves capaz de prepararles la comida.

Te sientes culpable.

No trabajas, no haces nada en todo el día y ni tan solo eres capaz de tener la casa en orden, ni tan solo puedes comprometerte a hacer la comida cada día.

Te agobias.

Te han pasado un par de horas de agobio, con la mirada perdida. Te tomas tu tercer ibuprofeno. De aquí poco tienes que volver a buscar a los niños al colegio.

Te vuelves a maquillar, a maquillar ese dolor sordo. Maquillas la tristeza, la pena y la rabia. Dibujas una sonrisa. Te gustaría jugar con tus hijos. Correr con ellos. Cogerlos en brazos. Se te escapa una lágrima te la secas y vuelves al escenario. Te tomas tu tercera cocacola, el azúcar y la cafeína te dan la energía que tanto necesitas. Mientras esperas a la puerta del colegio te comparas con otras mamás. Están estupendas. Te ves mayor. Te ves demacrada. Te vuelves a componer. Tanto dolor no se puede soportar.

“Te tomas una pastilla para dormir y te acuestas rendida”

Por fin llega la noche y coges la cama con muchas ganas. Antes de ir a dormir te pinchas un tratamiento experimental, ya te la podría pagar la seguridad social, pero claro 600 euros son muchos euros, crees que estás tirando el dinero. Dudas. Te tomas una pastilla para dormir y te acuestas rendida.

De repente te despiertas a las tres de la mañana, como cada noche, la manta te pesa, el cuerpo te duele y el alma te llora. ¿Tendrá fin esta tortura? ¿Descubrirá alguien algún remedio para tanto dolor? ¿Habrá alguien estudiando la enfermedad? ¿Me moriré sufriendo? ¿Mañana seguiré sufriendo en silencio?

Te sientes sola, machacada y cansada. Te levantas, miras a tus hijos y decides seguir esforzándote un día más.

Querida persona afectada por fibromialgia, tienes mis respeto.

Me río yo de los súper atletas y de sus retos.

El tuyo si que es un súperreto.

Querida persona afectada de fibromialgia, para mí no eres invisible.

Entiendo perfectamente tu dolor y tu tristeza.

Levanta la cabeza y paséate con ella bien alta. Pocas personas serían capaces de hacer lo que tu haces. Eres un ejemplo de espíritu de lucha. Eres un ejemplo a seguir. Eres una súperatleta. No lo olvides nuca. Vive sin vergüenza ni culpa y no hagas caso de quien te juzga  a la ligera.

Querida persona con fibromialgia tienes mis respetos y mi amor.

source: http://www.elperiodico.com

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Los efectos neurológicos y psicológicos de la fibromialgia en la mujer.


By admin  On August 11, 2018 In Fibromyalgia Leave a comment 

El síndrome de fibromialgia es una enfermedad que puede afectar el bienestar psicológico y neurológico de las mujeres.

El síndrome de fibromialgia (FMS) se define como un dolor musculoesquelético y sensibilidad en todo el cuerpo (Bjorkegren, Wallander, Johansson & Svardsudd, 2009). FMS es una enfermedad crónica. Hice la hipótesis de que FMS puede afectar negativamente a las mujeres tanto neurológica como psicológicamente.

El propósito de este artículo fue esclarecer esta enfermedad al discutir las causas de la fibromialgia, el proceso de diagnóstico, los efectos neurológicos, los efectos psicológicos, los problemas de relación que uno enfrenta al momento del diagnóstico y los tratamientos disponibles para ayudar a aliviar estos efectos en pacientes con FMS.

Los efectos neurológicos y psicológicos de la fibromialgia en las mujeres

Con frecuencia, muchas mujeres en la sociedad actual lidian con enfermedades crónicas. El dolor crónico generalizado es el síntoma de muchas enfermedades, pero particularmente estos síntomas se observan en la fibromialgia (Mundal, Grawe, Bjorngaard, Linakar y Fors, 2014). El propósito de este trabajo fue evaluar la investigación del bienestar neurológico y psicológico de mujeres con FMS. Al hacerlo, el objetivo de mi investigación fue explorar esta enfermedad y determinar las causas, cómo se diagnostica, los efectos neurológicos y psicológicos, las dificultades de las relaciones cuando se trata de fibromialgia y cómo se trata esta enfermedad para mantener una salud y estilo de vida satisfactorio. La fibromialgia puede afectar negativamente el bienestar neurológico y psicológico de las mujeres que han sido diagnosticadas con este dolor crónico.

La fibromialgia es un tema en constante crecimiento en el campo de la medicina.

Se ha convertido en una enfermedad altamente diagnosticada y mal diagnosticada en todo el mundo (Topbas et al., 2005). Esta enfermedad debilitante es importante de entender porque las mujeres se ven afectadas tanto neurológica como psicológicamente (Desmeules et al., 2012; Montoro, Duschek, Muñoz Ladrón de Guevara, Fernández-Serrano y Reyes del Paso, 2014). La fibromialgia afecta la anatomía del cerebro, los músculos y los nervios de todo el cuerpo y causa fatiga, sensibilidad y dolor intenso (Bongiorno, 2012).

Esta enfermedad también afecta el bienestar psicológico de uno. Muchos experimentan depresión y ansiedad (Desmeules et al., 2012). Cuanto más se pueda entender sobre esta enfermedad, más se puede tratar y vivir con fibromialgia. Al abordar este tema, se abordarán las siguientes áreas de la psicología: psicología neurológica, psicología social y psicología de la salud. Mediante el uso de neuropsicología, el lector debe ser capaz de entender mejor y explicar cómo la fibromialgia puede afectar el cerebro y los elementos físicos. La psicología social se utilizará para abordar cómo esta enfermedad afecta los sentimientos y las conductas de las personas. La psicología de la salud abordará los factores psicológicos y conductuales en los que contribuyen a esta enfermedad.

De acuerdo con Tobas et al. (2005), la prevalencia de fibromialgia en la población femenina fue aproximadamente del 3,6% para las personas de 20 a 49 años, mientras que este porcentaje fue mayor al 10,1% para los 50-59 años de edad. Con la frecuencia de ocurrencia cada vez más prominente, es importante comprender esta enfermedad, incluidos los síntomas y las causas. La fibromialgia es una enfermedad clínica que a menudo se concluye que es solo “de la mente” (Wait, 2014). Aunque esta enfermedad ahora se considera una enfermedad clínica y neurológica, a menudo incluye un largo viaje hacia un diagnóstico.

Diagnosticar la Fibromialgia

A diferencia de muchas enfermedades, la fibromialgia no suele ser el primer diagnóstico y viene después de muchas pruebas diferentes para otras enfermedades autoinmunes como el lupus. Según Wierwillie (2011), el caso general sería una mujer que ha sufrido dolor crónico durante un período de tiempo superior a tres meses. El dolor por lo general está generalizado en los músculos y las articulaciones de la parte superior e inferior del cuerpo (Wierwillie, 2011). Además del dolor generalizado, muchos pacientes también experimentan rigidez y fatiga severa. Esta enfermedad musculoesquelética se incluye en la categoría de reumatismo muscular que define síntomas que se inician gradualmente en diferentes lugares del cuerpo y, finalmente, irradian a todo el cuerpo (Wierwillie, 2011). El médico, después de diagnosticar erróneamente muchas veces debido a síntomas similares de otras enfermedades, realiza un examen físico que revela un aumento del dolor en al menos diez puntos en lugares específicos del cuerpo del paciente (Wierwillie, 2011) (consulte el Apéndice A para ver el cuadro de puntos sensibles).

La fibromialgia con demasiada frecuencia se diagnostica erróneamente porque los síntomas y la gravedad no siempre se alinean con los criterios de diagnóstico (Wierwillie, 2011). Según Wierwillie (2011), los criterios de diagnóstico no pueden aplicarse universalmente, lo que provoca una “ausencia de absoluto”. No hay una prueba o exploración de sangre que pueda identificar o diagnosticar positivamente a una persona con fibromialgia (Wierwillie, 2011). Tratar con los médicos durante el proceso de diagnóstico de esta enfermedad no siempre es fácil. Con frecuencia, los médicos y el diagnóstico erróneo de Fibromialgia pueden ser difíciles para el paciente y no siempre útiles para el paciente (Undeland & Malterud, 2007). Los pacientes con fibromialgia experimentan falta de respeto, incomprensión y limitación a la atención que reciben de sus médicos porque esta enfermedad es invisible incluso para el ojo entrenado (Undeland & Malterud, 2007). La fibromialgia abarca muchos efectos neurológicos y psicológicos que el médico adecuado puede examinar y diagnosticar.

Efectos neurológicos de la fibromialgia

La función de memoria implícita se ve afectada en pacientes con fibromialgia (Duschek, Werner, Winkelmann y Wankner, 2013). Se refiere a la conciencia inconsciente de la influencia de las experiencias pasadas sobre las conductas actuales en las experiencias actuales (Duschek, Werner, Winkelmann y Wankner, 2013). Los investigadores encontraron que en pacientes con fibromialgia mostraron significativamente menos respuestas correctas cuando se les administraba una tarea de memoria implícita. Los controles sanos obtuvieron una puntuación significativamente mejor. Estos resultados se tradujeron en sugerencias que implicaban que había una función implícita de la memoria implícita que reducía la influencia del comportamiento del paciente (Duschek, Werner, Winkelmann y Wankner, 2013).

Los pacientes con fibromialgia pueden experimentar muchos efectos neurológicos diferentes. Según Montoro, Duscheck, Guevara, Fernández-Serrano y Reyes del Paso (2014), existen evidencias que sugieren que los pacientes con fibromialgia padecen déficits cognitivos. Una forma de investigar esta idea es medir la respuesta aberrante del flujo sanguíneo cerebral durante una tarea de cognición. El flujo sanguíneo cerebral es importante porque se ha investigado y la evidencia apunta a una relación entre él y la actividad neuronal (Guevara et al., 2014). La actividad neuronal es un factor importante en por qué las personas con fibromialgia pueden experimentar “niebla” cerebral o actividad cerebral inferior frente a la actividad cerebral o el flujo sanguíneo cerebral de una mujer sana (Guevara et al., 2014). El flujo sanguíneo cerebral y las anomalías cognitivas son uno de los muchos efectos neurológicos.

En el funcionamiento relacionado, se demostró que la proteína SNAP-25 contribuye a la fusión de vesículas sinápticas y a la membrana plasmática en la neurotransmisión en todo el cerebro (Balkarli, Sengul, Tepeli, Balkarli y Cobankara, 2014). La proteína SNAP-25 puede ser un indicador clave de los efectos neurológicos del cerebro en pacientes con fibromialgia (Balkarli et al., 2014). Se ha observado un aumento en el gen SNAP-25 en pacientes con fibromialgia. Este gen se ha visto como un factor en otras enfermedades y trastornos y podría ser una de las principales razones de los trastornos neurológicos, psicológicos y cognitivos observados en pacientes con fibromialgia (Balkarli et al., 2014).

Otros síntomas relacionados con la fibromialgia son los dolores de cabeza por tensión, el síndrome del intestino irritable y el síndrome de dolor miofacial que recaen en los síndromes de sensibilización central (Balkarli et al., 2014). El dolor musculosquelético y la sensibilidad se encuentran dentro de la categoría etiopatogénesis (Balkarli et al., 2014). La relación entre la proteína SNAP-25 y la etiopatogenia se ha estudiado pero no se conoce claramente. Los investigadores documentaron a través de estudios que hubo un aumento en la proteína SNAP-25 en pacientes con fibromialgia versus mujeres sanas (Balkarli et al., 2014). Podría ser que estos factores puedan ser una forma de evaluar genéticamente la fibromialgia. Este no fue el único vínculo que existe entre las vías neurológicas y la fibromialgia.

La fibromialgia también se ha relacionado con las vías inmune-hormonales prolongadas (Breeding, Russell & Nicolson, 2012). La activación inmune es prolongada, lo que afecta el estrés oxidativo y nitrogenado, lo que conduce a subyugación hormonal, fatiga y dolor neuropático (Breeding, Russell & Nicolson, 2012). Estas vías pueden ser la razón del dolor neurológico crónico que los pacientes con fibromialgia experimentan a diario (Breeding, Russell y Nicolson, 2012). Estas vías también podrían ser una causa o desencadenante de la fibromialgia.

Cuestiones como eventos traumáticos, estrés emocional o infección crónica no resuelta pueden ser una explicación parcial de la aparición del síndrome de fibromialgia (Breeding, Russell y Nicolson, 2012).

Un mecanismo de procesamiento del dolor central disfuncional conduce a una sensibilidad al dolor generalizada que explica el dolor crónico generalizado asociado con la fibromialgia (Stahl, 2009). Hay vías que atraviesan la médula espinal que están involucradas en la percepción del dolor a través de los centros cerebrales superiores (Stahl, 2009). Estas vías consisten en varios neurotransmisores que afectan el dolor, el estado de ánimo y muchos otros síntomas que se observan en pacientes con fibromialgia. Los neurotransmisores involucrados son serotonina, noradrenalina y otros como la dopamina (Stahl, 2009). Per Stahl (2009), las entradas de nocicepción son vías ascendentes y descendentes que son parte del proceso bidireccional de paso neuronal a través de la médula espinal hacia el cerebro. Estas vías actúan como moduladores de la percepción del dolor y regulan las vías del dolor. Hay una anormalidad en este procesamiento del dolor en pacientes con fibromialgia.

Estos neurotransmisores no solo están involucrados en la percepción y el procesamiento del dolor, sino que estos mismos neurotransmisores también afectan el bienestar psicológico de los pacientes con fibromialgia (Stahl, 2009).

Efectos psicológicos de la fibromialgia

Se ha informado que la angustia psicológica es elevada en pacientes con fibromialgia (Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, 2004). Específicamente, los pacientes informan depresión y ansiedad como dos efectos principales de la fibromialgia (Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, 2004). Per Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, (2004), la depresión oscila entre el 26-80% de los pacientes con fibromialgia junto con el 51-63% de los pacientes con ansiedad. Como se puede ver en estas estadísticas, la depresión y la ansiedad comórbidas existen entre los pacientes con fibromialgia. La angustia psicológica puede estar relacionada con el grado de dolor que sufre un paciente con fibromialgia (Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, 2004). Con este conocimiento, es difícil saber si la fibromialgia causa la angustia psicológica o si es causada por la angustia psicológica.

Los pacientes con fibromialgia padecen dolor neurológico relacionado con anomalías emocionales y cognitivas (Desmeules, Piguet, Besson, Chabert, Rapiti, Rebsamen, Rossier, Curtin, Dayer y Cedraschi, 2012). Los pacientes con fibromialgia, a los que se informó que no podían dejar de recibir apoyo medicinal para esta enfermedad, informaron una mayor angustia psicológica (Desmeules et al., 2012). A escala global, los pacientes con fibromialgia mostraron una vulnerabilidad psicológica que podría estar relacionada con “un modulador en el metabolismo de neurotransmisores monoaminérgicos llamado Cathechol-O-Metil-Transferasa Val158MET Polimorfismo” (COMT VAL158Met) (Desmeules et al., 2012). Esta enzima se ha asociado con el bienestar psicológico de los pacientes con fibromialgia.

COMT VAL158Met polimorfismo fue elevado en pacientes que estaban tomando medicamentos para esta enfermedad e incapaces de detener la ingesta en comparación con los pacientes que fueron capaces de detener la ingesta de medicamentos (Desmeules et al., 2012). La enzima COMT VAL158Met puede ser otra visión para diagnosticar cuando uno sufre de Fibromialgia. El bienestar psicológico de los pacientes con fibromialgia abarca más que anomalías como la depresión y la ansiedad.

El bienestar espiritual se puede observar como parte del bienestar psicológico. Se ha demostrado que el bienestar espiritual afecta la relación entre los patrones de síntomas y la incertidumbre en pacientes con fibromialgia (Anema, Johnson, Zeller, Fogg y Zetterlund, 2009). Cuando uno considera los síntomas y desafíos que son aparte de la fibromialgia, se puede deducir que el bienestar espiritual de un individuo puede verse afectado (Anema, Johnson, Zeller, Fogg & Zetterlund, 2009). Una sensación de incertidumbre puede ser una fuente de estrés para los pacientes con fibromialgia. La incertidumbre tiene un efecto sobre el bienestar psicosocial (Anema, Johnson, Zeller, Fogg y Zetterlund, 2009)..

El síndrome de fibromialgia es una enfermedad que puede afectar el bienestar psicológico y neurológico de las mujeres. El síndrome de fibromialgia (FMS) se define como un dolor musculoesquelético y sensibilidad en todo el cuerpo (Bjorkegren, Wallander, Johansson & Svardsudd, 2009). FMS es una enfermedad crónica. Hice la hipótesis de que FMS puede afectar negativamente a las mujeres tanto neurológica como psicológicamente. El propósito de este artículo fue esclarecer esta enfermedad al discutir las causas de la fibromialgia, el proceso de diagnóstico, los efectos neurológicos, los efectos psicológicos, los problemas de relación que uno enfrenta al momento del diagnóstico y los tratamientos disponibles para ayudar a aliviar estos efectos en pacientes con FMS.

Los efectos neurológicos y psicológicos de la fibromialgia en las mujeres.

Con frecuencia, muchas mujeres en la sociedad actual lidian con enfermedades crónicas. El dolor crónico generalizado es el síntoma de muchas enfermedades, pero particularmente estos síntomas se observan en la fibromialgia (Mundal, Grawe, Bjorngaard, Linakar y Fors, 2014). El propósito de este trabajo fue evaluar la investigación del bienestar neurológico y psicológico de mujeres con FMS. Al hacerlo, el objetivo de mi investigación fue explorar esta enfermedad y determinar las causas, cómo se diagnostica, los efectos neurológicos y psicológicos, las dificultades de las relaciones cuando se trata de fibromialgia y cómo se trata esta enfermedad para mantener una salud y estilo de vida satisfactorio. La fibromialgia puede afectar negativamente el bienestar neurológico y psicológico de las mujeres que han sido diagnosticadas con este dolor crónico.

La fibromialgia es un tema en constante crecimiento en el campo de la medicina.

Se ha convertido en una enfermedad altamente diagnosticada y mal diagnosticada en todo el mundo (Topbas et al., 2005). Esta enfermedad debilitante es importante de entender porque las mujeres se ven afectadas tanto neurológica como psicológicamente (Desmeules et al., 2012; Montoro, Duschek, Muñoz Ladrón de Guevara, Fernández-Serrano y Reyes del Paso, 2014). La fibromialgia afecta la anatomía del cerebro, los músculos y los nervios de todo el cuerpo y causa fatiga, sensibilidad y dolor intenso (Bongiorno, 2012).

Esta enfermedad también afecta el bienestar psicológico de uno. Muchos experimentan depresión y ansiedad (Desmeules et al., 2012). Cuanto más se pueda entender sobre esta enfermedad, más se puede tratar y vivir con fibromialgia. Al abordar este tema, se abordarán las siguientes áreas de la psicología: psicología neurológica, psicología social y psicología de la salud. Mediante el uso de neuropsicología, el lector debe ser capaz de entender mejor y explicar cómo la fibromialgia puede afectar el cerebro y los elementos físicos. La psicología social se utilizará para abordar cómo esta enfermedad afecta los sentimientos y las conductas de las personas. La psicología de la salud abordará los factores psicológicos y conductuales en los que contribuyen a esta enfermedad.

De acuerdo con Tobas et al. (2005), la prevalencia de fibromialgia en la población femenina fue aproximadamente del 3,6% para las personas de 20 a 49 años, mientras que este porcentaje fue mayor al 10,1% para los 50-59 años de edad. Con la frecuencia de ocurrencia cada vez más prominente, es importante comprender esta enfermedad, incluidos los síntomas y las causas. La fibromialgia es una enfermedad clínica que a menudo se concluye que es solo “de la mente” (Wait, 2014). Aunque esta enfermedad ahora se considera una enfermedad clínica y neurológica, a menudo incluye un largo viaje hacia un diagnóstico.

Diagnosticar la Fibromialgia.

A diferencia de muchas enfermedades, la fibromialgia no suele ser el primer diagnóstico y viene después de muchas pruebas diferentes para otras enfermedades autoinmunes como el lupus. Según Wierwillie (2011), el caso general sería una mujer que ha sufrido dolor crónico durante un período de tiempo superior a tres meses. El dolor por lo general está generalizado en los músculos y las articulaciones de la parte superior e inferior del cuerpo (Wierwillie, 2011). Además del dolor generalizado, muchos pacientes también experimentan rigidez y fatiga severa. Esta enfermedad musculoesquelética se incluye en la categoría de reumatismo muscular que define síntomas que se inician gradualmente en diferentes lugares del cuerpo y, finalmente, irradian a todo el cuerpo (Wierwillie, 2011).

El médico, después de diagnosticar erróneamente muchas veces debido a síntomas similares de otras enfermedades, realiza un examen físico que revela un aumento del dolor en al menos diez puntos en lugares específicos del cuerpo del paciente (Wierwillie, 2011) (consulte el Apéndice A para ver el cuadro de puntos sensibles).

La fibromialgia con demasiada frecuencia se diagnostica erróneamente porque los síntomas y la gravedad no siempre se alinean con los criterios de diagnóstico (Wierwillie, 2011). Según Wierwillie (2011), los criterios de diagnóstico no pueden aplicarse universalmente, lo que provoca una “ausencia de absoluto”. No hay una prueba o exploración de sangre que pueda identificar o diagnosticar positivamente a una persona con fibromialgia (Wierwillie, 2011). Tratar con los médicos durante el proceso de diagnóstico de esta enfermedad no siempre es fácil. Con frecuencia, los médicos y el diagnóstico erróneo de Fibromialgia pueden ser difíciles para el paciente y no siempre útiles para el paciente (Undeland & Malterud, 2007). Los pacientes con fibromialgia experimentan falta de respeto, incomprensión y limitación a la atención que reciben de sus médicos porque esta enfermedad es invisible incluso para el ojo entrenado (Undeland & Malterud, 2007). La fibromialgia abarca muchos efectos neurológicos y psicológicos que el médico adecuado puede examinar y diagnosticar.

Efectos neurológicos de la fibromialgia

La función de memoria implícita se ve afectada en pacientes con fibromialgia (Duschek, Werner, Winkelmann y Wankner, 2013). Se refiere a la conciencia inconsciente de la influencia de las experiencias pasadas sobre las conductas actuales en las experiencias actuales (Duschek, Werner, Winkelmann y Wankner, 2013). Los investigadores encontraron que en pacientes con fibromialgia mostraron significativamente menos respuestas correctas cuando se les administraba una tarea de memoria implícita. Los controles sanos obtuvieron una puntuación significativamente mejor. Estos resultados se tradujeron en sugerencias que implicaban que había una función implícita de la memoria implícita que reducía la influencia del comportamiento del paciente (Duschek, Werner, Winkelmann y Wankner, 2013).

Los pacientes con fibromialgia pueden experimentar muchos efectos neurológicos diferentes. Según Montoro, Duscheck, Guevara, Fernández-Serrano y Reyes del Paso (2014), existen evidencias que sugieren que los pacientes con fibromialgia padecen déficits cognitivos. Una forma de investigar esta idea es medir la respuesta aberrante del flujo sanguíneo cerebral durante una tarea de cognición. El flujo sanguíneo cerebral es importante porque se ha investigado y la evidencia apunta a una relación entre él y la actividad neuronal (Guevara et al., 2014). La actividad neuronal es un factor importante en por qué las personas con fibromialgia pueden experimentar “niebla” cerebral o actividad cerebral inferior frente a la actividad cerebral o el flujo sanguíneo cerebral de una mujer sana (Guevara et al., 2014). El flujo sanguíneo cerebral y las anomalías cognitivas son uno de los muchos efectos neurológicos.

En el funcionamiento relacionado, se demostró que la proteína SNAP-25 contribuye a la fusión de vesículas sinápticas y a la membrana plasmática en la neurotransmisión en todo el cerebro (Balkarli, Sengul, Tepeli, Balkarli y Cobankara, 2014). La proteína SNAP-25 puede ser un indicador clave de los efectos neurológicos del cerebro en pacientes con fibromialgia (Balkarli et al., 2014). Se ha observado un aumento en el gen SNAP-25 en pacientes con fibromialgia. Este gen se ha visto como un factor en otras enfermedades y trastornos y podría ser una de las principales razones de los trastornos neurológicos, psicológicos y cognitivos observados en pacientes con fibromialgia (Balkarli et al., 2014).

Otros síntomas relacionados con la fibromialgia son los dolores de cabeza por tensión, el síndrome del intestino irritable y el síndrome de dolor miofacial que recaen en los síndromes de sensibilización central (Balkarli et al., 2014). El dolor musculosquelético y la sensibilidad se encuentran dentro de la categoría etiopatogénesis (Balkarli et al., 2014). La relación entre la proteína SNAP-25 y la etiopatogenia se ha estudiado pero no se conoce claramente. Los investigadores documentaron a través de estudios que hubo un aumento en la proteína SNAP-25 en pacientes con fibromialgia versus mujeres sanas (Balkarli et al., 2014). Podría ser que estos factores puedan ser una forma de evaluar genéticamente la fibromialgia. Este no fue el único vínculo que existe entre las vías neurológicas y la fibromialgia.

La fibromialgia también se ha relacionado con las vías inmune-hormonales prolongadas (Breeding, Russell & Nicolson, 2012). La activación inmune es prolongada, lo que afecta el estrés oxidativo y nitrogenado, lo que conduce a subyugación hormonal, fatiga y dolor neuropático (Breeding, Russell & Nicolson, 2012). Estas vías pueden ser la razón del dolor neurológico crónico que los pacientes con fibromialgia experimentan a diario (Breeding, Russell y Nicolson, 2012). Estas vías también podrían ser una causa o desencadenante de la fibromialgia. Cuestiones como eventos traumáticos, estrés emocional o infección crónica no resuelta pueden ser una explicación parcial de la aparición del síndrome de fibromialgia (Breeding, Russell y Nicolson, 2012).

Un mecanismo de procesamiento del dolor central disfuncional conduce a una sensibilidad al dolor generalizada que explica el dolor crónico generalizado asociado con la fibromialgia (Stahl, 2009). Hay vías que atraviesan la médula espinal que están involucradas en la percepción del dolor a través de los centros cerebrales superiores (Stahl, 2009). Estas vías consisten en varios neurotransmisores que afectan el dolor, el estado de ánimo y muchos otros síntomas que se observan en pacientes con fibromialgia. Los neurotransmisores involucrados son serotonina, noradrenalina y otros como la dopamina (Stahl, 2009). Per Stahl (2009), las entradas de nocicepción son vías ascendentes y descendentes que son parte del proceso bidireccional de paso neuronal a través de la médula espinal hacia el cerebro. Estas vías actúan como moduladores de la percepción del dolor y regulan las vías del dolor. Hay una anormalidad en este procesamiento del dolor en pacientes con fibromialgia.

Estos neurotransmisores no solo están involucrados en la percepción y el procesamiento del dolor, sino que estos mismos neurotransmisores también afectan el bienestar psicológico de los pacientes con fibromialgia (Stahl, 2009).

Efectos psicológicos de la fibromialgia

Se ha informado que la angustia psicológica es elevada en pacientes con fibromialgia (Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, 2004). Específicamente, los pacientes informan depresión y ansiedad como dos efectos principales de la fibromialgia (Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, 2004). Per Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, (2004), la depresión oscila entre el 26-80% de los pacientes con fibromialgia junto con el 51-63% de los pacientes con ansiedad. Como se puede ver en estas estadísticas, la depresión y la ansiedad comórbidas existen entre los pacientes con fibromialgia. La angustia psicológica puede estar relacionada con el grado de dolor que sufre un paciente con fibromialgia (Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, 2004). Con este conocimiento, es difícil saber si la fibromialgia causa la angustia psicológica o si es causada por la angustia psicológica.

Los pacientes con fibromialgia padecen dolor neurológico relacionado con anomalías emocionales y cognitivas (Desmeules, Piguet, Besson, Chabert, Rapiti, Rebsamen, Rossier, Curtin, Dayer y Cedraschi, 2012). Los pacientes con fibromialgia, a los que se informó que no podían dejar de recibir apoyo medicinal para esta enfermedad, informaron una mayor angustia psicológica (Desmeules et al., 2012). A escala global, los pacientes con fibromialgia mostraron una vulnerabilidad psicológica que podría estar relacionada con “un modulador en el metabolismo de neurotransmisores monoaminérgicos llamado Cathechol-O-Metil-Transferasa Val158MET Polimorfismo” (COMT VAL158Met) (Desmeules et al., 2012). Esta enzima se ha asociado con el bienestar psicológico de los pacientes con fibromialgia.

COMT VAL158Met polimorfismo fue elevado en pacientes que estaban tomando medicamentos para esta enfermedad e incapaces de detener la ingesta en comparación con los pacientes que fueron capaces de detener la ingesta de medicamentos (Desmeules et al., 2012). La enzima COMT VAL158Met puede ser otra visión para diagnosticar cuando uno sufre de Fibromialgia. El bienestar psicológico de los pacientes con fibromialgia abarca más que anomalías como la depresión y la ansiedad.

El bienestar espiritual se puede observar como parte del bienestar psicológico. Se ha demostrado que el bienestar espiritual afecta la relación entre los patrones de síntomas y la incertidumbre en pacientes con fibromialgia (Anema, Johnson, Zeller, Fogg y Zetterlund, 2009). Cuando uno considera los síntomas y desafíos que son aparte de la fibromialgia, se puede deducir que el bienestar espiritual de un individuo puede verse afectado (Anema, Johnson, Zeller, Fogg & Zetterlund, 2009). Una sensación de incertidumbre puede ser una fuente de estrés para los pacientes con fibromialgia. La incertidumbre tiene un efecto sobre el bienestar psicosocial (Anema, Johnson, Zeller, Fogg y Zetterlund, 2009)..

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Testimonio: “No me ganarás nunca, síndrome de fatiga crónica”


Fibromialgiamelilla Asociación de Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica y Sensibilidad Química Múltiple de Melilla (España)

Una disertación destapa el alto índice de tendencia en el suicidio, la depresión y la desesperanza de los pacientes con síndrome de fatiga crónica. Clara Valverde es paciente y preside sobre la Liga de Enfermos. Casi incapaz de moverse. Foto Joan Cortadellas

No me ganarás, Síndrome de Fatiga Crónica (encefaliomelis miálgica).

Sí, me has destrozado. He tenido que abandonar todas mis pasiones, rutinas, empezando por mi profesión, la docencia en un instituto. Pero… no has elegido bien del todo. Creo que en otro cuerpo podrías haber sido más dañina todavía si cabe, a nivel psicológico, y que, por tanto, has fracasado en ese cometido. Dado que tenemos que convivir, y que has venido a casa para quedarte, te estoy conociendo a fondo, estudiándote hasta en lo más mínimo, para no provocar tus brotes de desaforada agresividad que tanto perjudican a mi físico. Aunque, recuerda, ¡¡¡solo tienes mi cuerpo!!!

Sé bastante de ti, y nada de lo que sé lo aprendí gracias a los libros, ni a la ciencia, ni a los doctores, ni a internet, ni a ninguna otra cosa. Nunca, nunca, he buscado información tuya, porque solo el propio paciente, dada la gran variedad de variantes que muestran estas enfermedades  llamadas de sensibilidad central, y del gran desconocimiento que sobre ellas hay a todos los niveles, puede conocerte a partir de los años de convivencia.

La propia experiencia contigo, a lo largo de los años (ocho ya), es el aprendizaje más productivo que he podido tener. He estado siempre muy atento a las reacciones que provocaba en ti mi cotidianidad desde el día que me convencí y me dije: “Miguel, duro con esto y tira pa’lante porque nadie sabe nada y no va a haber hospital ni persona que te vaya a curar. Como mucho encontrarás quien empatice contigo”.Y así ha sido. Así que, a partir de tus respuestas, he ido acomodando mi vida.

Los inicios fueron desconcertantes, porque como no sabía nada de ti, me dabas unos palos imprevistos y desesperantes, muy desesperantes, hasta extremos infinitos, en lo físico y en lo moral. Me apartaste de muchos de mis entretenimientos favoritos. Renuncié a cosas que me acompañaron siempre, la lectura, jugar a tenis, tocar el piano, rutas en bicicleta, conciertos de rock… Posteriormente ha habido otras renuncias, como conducir, salir a ningún sitio más allá de al médico… Pero no, no has doblegado mi voluntad de seguir, de afrontar, de adaptarme a ti.

Ahora te obcecas en retenerme en la cama unas 20 horas cada día. Pero sigues sin tener el control de mi mente. Las fiebres, las disneas horribles, los mareos, los temblores, los vómitos frecuentes, las disfunciones continuas a muchos niveles en mi cuerpo, los dolores… Sí, me has arruinado la vida. Me has apartado de las grandes ilusiones. Pero ahora tengo pequeñitas, y las valoro como grandes.

¿Qué te agradezco? Ahora valoro la cotidianidad que disfrutaba antaño y que, paradójicamente, en su momento no disfruté. La disfruto ahora desde el recuerdo. Pero sobretodo te agradezco haberme dotado de una paciencia de la que carecía, de apartarme (aunque nunca estuve demasiado cerca) del debate, la discusión, la prevalencia de mis ideas por encima de las de mi contertulio.

Con el SFC o eres paciente y resignado o te tiras por el balcón. La paciencia, y ligada a ella, la tolerancia y el razonamiento desde la serenidad, me ha permitido acercarme a escuchar las razones del otro e intentar entenderlas, y aprender y a enriquecerme de ese aprendizaje y de alegrarme internamente de todo ello.  Elijo, pues, acabar esta misiva diciéndote esto positivo, que sé es lo que más te fastidia. Tu virulencia y tu maldad me siguen haciendo fuerte.

Los enfermos de SFC no somos visibles, no tenemos fuerza física para manifestarnos, pero existimos y sufrimos aislados y amargamente nuestra agresiva enfermedad

https://fibromialgiamelilla.wordpress.com/2018/06/27/testimonio-no-me-ganaras-nunca-sindrome-de-fatiga-cronica/

SI TIENES FIBROMIALGIA O CREES QUÉ LA TIENES,ESTE ARTÍCULO TE INTERESA.


ENFERMEDADES

¿Y si tienes fibromialgia? Nuevas formas de detectar esta enfermedad

“Me duele todo”. Es el día a día de la fibromialgia: cansancio y dolor por todo el cuerpo, y problemas para dormir y concentrarse, sin causa ni cura conocidas. Pero se sigue avanzando para definir un tratamiento eficaz.

seLa fibromialgia no es una enfermedad inventada. Durante años se ha menospreciado el sufrimiento de muchas personas, pese a ser una dolencia reconocida por la OMS desde 1992.

Según la Sociedad Española de Reumatología, afecta a casi millón y medio de españoles (un 95% de ellos, mujeres), y aunque se sabe que está causada por una alteración en la percepción del dolor a nivel cerebral, su tratamiento alivia los síntomas, pero no cura.

Desafortunadamente, diagnosticarla se convierte en una odisea que dura, de media, 7 años.

LOS SÍNTOMAS DE LA FIBROMIALGIA

El síntoma central es el dolor generalizado en músculos, articulaciones y ligamentos, acompañado de:

#Cansancio severo y rigidez muscular que aparecen por la mañana (el “no me puedo levantar”) y que empeoran con el reposo.

#Alteraciones del sueño.

#Pérdida de memoria y dificultad para concentrarse.

#Dolor de cabeza.

#Ansiedad y tristeza, derivadas de la incapacidad para llevar una vida normal.

Aunque el dolor es constante, los síntomas de la fibromialgia surgen como brotes. Hay fases de estabilidad y otras en las que empeoran. Cada persona evoluciona de una forma. Por eso, es difícil definir las causas de la fibromialgia y un tratamiento único que funcione en todos los casos.

Cómo aliviar el dolor de la fibromialgia

Además, se pueden tener dos enfermedades relacionadas con el dolor crónico a la vez. Por ejemplo, el Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), que se suele confundir con la fibromialgia, aunque se trata de dolencias distintas. Mientras que la fibromialgia es una enfermedad reumática, el SFC se refiere a fatiga física y mental.

CÓMO SE HACE EL DIAGNÓSTICO

Si sospechas que el dolor constante pudiera ser fibromialgia, acude a tu médico de cabecera. Tras valorar tu situación, puede remitirte a la unidad hospitalaria especializada en fibromialgia de tu zona.

No existen pruebas analíticas específicas que validen el diagnóstico. La exploración física sirve para descartar otras dolencias, y consiste en análisis de sangre, de tiroides e inmunológico, radiografías óseas de las partes del cuerpo que duelen, de tórax y electrocardiograma.

No hay un análisis que confirme la enfermedad pero localizar los “puntos gatillo” es eficaz

¿Entonces, cómo se hace el diagnóstico de fibromialgia? El doctor Joaquim Fernández- Solà, experto en Fibromialgia, Sensibilidad Química Múltiple y Síndrome de Fatiga Crónica del Hospital Clínic de Barcelona, nos da algunas claves.

Actualmente, para un diagnóstico lo más definido posible se siguen los criterios clínicos del American College of Rheumatology:

Existen 18 localizaciones en el cuerpo (llamadas “puntos gatillo”) más sensibles al dolor en quienes padecen fibromialgia. Si 11 de estos puntos reaccionan, es una señal a tener en cuenta.

También se aplica el Índice de Dolor Generalizado (WPI, en inglés), que agrupa estos puntos gatillo en áreas más generales.

Se combina el control de los puntos dolorosos con comprobar si hay síntomas como la fatiga, el sueño no reparador y la falta de agilidad mental que no estén relacionados con una patología y que duren más de 3 meses.

Revisando los ojos. Publicado en la revista “PLoS ONE”, observa si existe un adelgazamiento de la capa de fibras nerviosas del ojo, mediante una tomografía. La pérdida visual da pistas de si existe una irregularidad en el sistema nervioso central, que es el que regula los cambios en las regiones del cerebro asociadas al dolor.

Un test de pulgar. Basado en aplicar presión, calor y frío, y pinzamiento sobre un pulgar durante 1 minuto, y explicado en el “Journal of Pain Research”. Es una manera simple y cómoda tanto de detectar la enfermedad como de medir su grado (leve, moderado o alto).

Por la forma de andar (velocidad, longitud del paso, presión del pie). Es lo que considera un método de diagnóstico fiable de la Universidad de Granada.

¿HAY TRATAMIENTO PARA LA FIBROMIALGIA?

No hay una forma de curar esta enfermedad sino que el tratamiento de la fibromialgia debe personalizarse y abarca pautas de dieta, ejercicio, apoyo psicológico y fármacos para aliviar los síntomas. Así, es posible que un equipo de diferentes especialistas participe en planificar y revisar el tratamiento.

Te informarán, a ti y a tus familiares de los detalles sobre la fibromialgia y lo que implica vivir con ella.

Te recomendarán una dieta variada y equilibrada que te proteja del desgaste celular y de acumular toxinas.

Una dieta equilibrada protege del desgaste celular y de acumular toxinas que causan dolor

  Te conviene comer fruta y verdura frescas (granada, frutos rojos, naranja, piña, manzana para obtener vitaminas y fibra; verduras de hoja verde que te aporten minerales como calcio, hierro, magnesio y potasio; aceite de oliva virgen, pescado azul y nueces, que son grasas “buenas”; y una onza diaria de chocolate negro, porque contiene triptófano, que alivia el dolor y reduce el estrés.

Evita los aditivos y las toxinas. Procura no freír ni comer productos procesados. Lava bien los alimentos y, si puedes, opta por los ecológicos.

Haz ejercicio físico suave: camina, baila o haz aeróbico de bajo impacto (también en el agua, que debe estar a más de 28º). Lo ideal son 30 minutos al día en bloques de 10 minutos, de 3 a 5 días por semana.

Practica actividad física respetando el ritmo de tu cuerpo

 El yoga, el taichí o pilates (sin forzar los brazos ni estirar por mucho tiempo) 2 días por semana te ayudan a cuidar la postura y el equilibrio, y a relajar la mente.

La terapia psicológica es un recurso para saber afrontar el dolor y su impacto en la vida diaria.

Los fármacos que te pueden recetar actúan puntualmente sobre los síntomas. Son antidepresivos para mejorar el estado de ánimo y reducir la ansiedad, y anticonvulsivantes para rebajar el dolor.

Para el Dr. Joaquim Fernández-Solà es recomendable aceptar y adaptarse a la enfermedad, y respetar el ritmo del cuerpo: “La enfermedad está ahí, pero no es degenerativa. Aprovecha las fases buenas y no anticipes las malas rachas ni te focalices en que siempre sientes dolor”.

En este sentido nos habla también el Dr. Cayetano Alegre, Médico de la Unidad de Reumatología del Hospital Vall d’Hebrón (Barcelona) que aconseja: “Es fundamental que los enfermos de fibromialgia lleven una vida activa. Que hagan ejercicio moderado y empiecen poco a poco, que intenten trabajar para no desconectarse del entorno social, que tengan una vida intelectual y sexual activas. Eso les ayudará a mejorar la autoestima y a evitar la depresión, también”.

Por cortesía de

SAVER VIVIR RTVE.

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Y mucho más, una tortura sin fin.

sigue avanzando para definir un tratamiento eficaz.