Los efectos neurológicos y psicológicos de la fibromialgia en la mujer.


By admin  On August 11, 2018 In Fibromyalgia Leave a comment 

El síndrome de fibromialgia es una enfermedad que puede afectar el bienestar psicológico y neurológico de las mujeres.

El síndrome de fibromialgia (FMS) se define como un dolor musculoesquelético y sensibilidad en todo el cuerpo (Bjorkegren, Wallander, Johansson & Svardsudd, 2009). FMS es una enfermedad crónica. Hice la hipótesis de que FMS puede afectar negativamente a las mujeres tanto neurológica como psicológicamente.

El propósito de este artículo fue esclarecer esta enfermedad al discutir las causas de la fibromialgia, el proceso de diagnóstico, los efectos neurológicos, los efectos psicológicos, los problemas de relación que uno enfrenta al momento del diagnóstico y los tratamientos disponibles para ayudar a aliviar estos efectos en pacientes con FMS.

Los efectos neurológicos y psicológicos de la fibromialgia en las mujeres

Con frecuencia, muchas mujeres en la sociedad actual lidian con enfermedades crónicas. El dolor crónico generalizado es el síntoma de muchas enfermedades, pero particularmente estos síntomas se observan en la fibromialgia (Mundal, Grawe, Bjorngaard, Linakar y Fors, 2014). El propósito de este trabajo fue evaluar la investigación del bienestar neurológico y psicológico de mujeres con FMS. Al hacerlo, el objetivo de mi investigación fue explorar esta enfermedad y determinar las causas, cómo se diagnostica, los efectos neurológicos y psicológicos, las dificultades de las relaciones cuando se trata de fibromialgia y cómo se trata esta enfermedad para mantener una salud y estilo de vida satisfactorio. La fibromialgia puede afectar negativamente el bienestar neurológico y psicológico de las mujeres que han sido diagnosticadas con este dolor crónico.

La fibromialgia es un tema en constante crecimiento en el campo de la medicina.

Se ha convertido en una enfermedad altamente diagnosticada y mal diagnosticada en todo el mundo (Topbas et al., 2005). Esta enfermedad debilitante es importante de entender porque las mujeres se ven afectadas tanto neurológica como psicológicamente (Desmeules et al., 2012; Montoro, Duschek, Muñoz Ladrón de Guevara, Fernández-Serrano y Reyes del Paso, 2014). La fibromialgia afecta la anatomía del cerebro, los músculos y los nervios de todo el cuerpo y causa fatiga, sensibilidad y dolor intenso (Bongiorno, 2012).

Esta enfermedad también afecta el bienestar psicológico de uno. Muchos experimentan depresión y ansiedad (Desmeules et al., 2012). Cuanto más se pueda entender sobre esta enfermedad, más se puede tratar y vivir con fibromialgia. Al abordar este tema, se abordarán las siguientes áreas de la psicología: psicología neurológica, psicología social y psicología de la salud. Mediante el uso de neuropsicología, el lector debe ser capaz de entender mejor y explicar cómo la fibromialgia puede afectar el cerebro y los elementos físicos. La psicología social se utilizará para abordar cómo esta enfermedad afecta los sentimientos y las conductas de las personas. La psicología de la salud abordará los factores psicológicos y conductuales en los que contribuyen a esta enfermedad.

De acuerdo con Tobas et al. (2005), la prevalencia de fibromialgia en la población femenina fue aproximadamente del 3,6% para las personas de 20 a 49 años, mientras que este porcentaje fue mayor al 10,1% para los 50-59 años de edad. Con la frecuencia de ocurrencia cada vez más prominente, es importante comprender esta enfermedad, incluidos los síntomas y las causas. La fibromialgia es una enfermedad clínica que a menudo se concluye que es solo “de la mente” (Wait, 2014). Aunque esta enfermedad ahora se considera una enfermedad clínica y neurológica, a menudo incluye un largo viaje hacia un diagnóstico.

Diagnosticar la Fibromialgia

A diferencia de muchas enfermedades, la fibromialgia no suele ser el primer diagnóstico y viene después de muchas pruebas diferentes para otras enfermedades autoinmunes como el lupus. Según Wierwillie (2011), el caso general sería una mujer que ha sufrido dolor crónico durante un período de tiempo superior a tres meses. El dolor por lo general está generalizado en los músculos y las articulaciones de la parte superior e inferior del cuerpo (Wierwillie, 2011). Además del dolor generalizado, muchos pacientes también experimentan rigidez y fatiga severa. Esta enfermedad musculoesquelética se incluye en la categoría de reumatismo muscular que define síntomas que se inician gradualmente en diferentes lugares del cuerpo y, finalmente, irradian a todo el cuerpo (Wierwillie, 2011). El médico, después de diagnosticar erróneamente muchas veces debido a síntomas similares de otras enfermedades, realiza un examen físico que revela un aumento del dolor en al menos diez puntos en lugares específicos del cuerpo del paciente (Wierwillie, 2011) (consulte el Apéndice A para ver el cuadro de puntos sensibles).

La fibromialgia con demasiada frecuencia se diagnostica erróneamente porque los síntomas y la gravedad no siempre se alinean con los criterios de diagnóstico (Wierwillie, 2011). Según Wierwillie (2011), los criterios de diagnóstico no pueden aplicarse universalmente, lo que provoca una “ausencia de absoluto”. No hay una prueba o exploración de sangre que pueda identificar o diagnosticar positivamente a una persona con fibromialgia (Wierwillie, 2011). Tratar con los médicos durante el proceso de diagnóstico de esta enfermedad no siempre es fácil. Con frecuencia, los médicos y el diagnóstico erróneo de Fibromialgia pueden ser difíciles para el paciente y no siempre útiles para el paciente (Undeland & Malterud, 2007). Los pacientes con fibromialgia experimentan falta de respeto, incomprensión y limitación a la atención que reciben de sus médicos porque esta enfermedad es invisible incluso para el ojo entrenado (Undeland & Malterud, 2007). La fibromialgia abarca muchos efectos neurológicos y psicológicos que el médico adecuado puede examinar y diagnosticar.

Efectos neurológicos de la fibromialgia

La función de memoria implícita se ve afectada en pacientes con fibromialgia (Duschek, Werner, Winkelmann y Wankner, 2013). Se refiere a la conciencia inconsciente de la influencia de las experiencias pasadas sobre las conductas actuales en las experiencias actuales (Duschek, Werner, Winkelmann y Wankner, 2013). Los investigadores encontraron que en pacientes con fibromialgia mostraron significativamente menos respuestas correctas cuando se les administraba una tarea de memoria implícita. Los controles sanos obtuvieron una puntuación significativamente mejor. Estos resultados se tradujeron en sugerencias que implicaban que había una función implícita de la memoria implícita que reducía la influencia del comportamiento del paciente (Duschek, Werner, Winkelmann y Wankner, 2013).

Los pacientes con fibromialgia pueden experimentar muchos efectos neurológicos diferentes. Según Montoro, Duscheck, Guevara, Fernández-Serrano y Reyes del Paso (2014), existen evidencias que sugieren que los pacientes con fibromialgia padecen déficits cognitivos. Una forma de investigar esta idea es medir la respuesta aberrante del flujo sanguíneo cerebral durante una tarea de cognición. El flujo sanguíneo cerebral es importante porque se ha investigado y la evidencia apunta a una relación entre él y la actividad neuronal (Guevara et al., 2014). La actividad neuronal es un factor importante en por qué las personas con fibromialgia pueden experimentar “niebla” cerebral o actividad cerebral inferior frente a la actividad cerebral o el flujo sanguíneo cerebral de una mujer sana (Guevara et al., 2014). El flujo sanguíneo cerebral y las anomalías cognitivas son uno de los muchos efectos neurológicos.

En el funcionamiento relacionado, se demostró que la proteína SNAP-25 contribuye a la fusión de vesículas sinápticas y a la membrana plasmática en la neurotransmisión en todo el cerebro (Balkarli, Sengul, Tepeli, Balkarli y Cobankara, 2014). La proteína SNAP-25 puede ser un indicador clave de los efectos neurológicos del cerebro en pacientes con fibromialgia (Balkarli et al., 2014). Se ha observado un aumento en el gen SNAP-25 en pacientes con fibromialgia. Este gen se ha visto como un factor en otras enfermedades y trastornos y podría ser una de las principales razones de los trastornos neurológicos, psicológicos y cognitivos observados en pacientes con fibromialgia (Balkarli et al., 2014).

Otros síntomas relacionados con la fibromialgia son los dolores de cabeza por tensión, el síndrome del intestino irritable y el síndrome de dolor miofacial que recaen en los síndromes de sensibilización central (Balkarli et al., 2014). El dolor musculosquelético y la sensibilidad se encuentran dentro de la categoría etiopatogénesis (Balkarli et al., 2014). La relación entre la proteína SNAP-25 y la etiopatogenia se ha estudiado pero no se conoce claramente. Los investigadores documentaron a través de estudios que hubo un aumento en la proteína SNAP-25 en pacientes con fibromialgia versus mujeres sanas (Balkarli et al., 2014). Podría ser que estos factores puedan ser una forma de evaluar genéticamente la fibromialgia. Este no fue el único vínculo que existe entre las vías neurológicas y la fibromialgia.

La fibromialgia también se ha relacionado con las vías inmune-hormonales prolongadas (Breeding, Russell & Nicolson, 2012). La activación inmune es prolongada, lo que afecta el estrés oxidativo y nitrogenado, lo que conduce a subyugación hormonal, fatiga y dolor neuropático (Breeding, Russell & Nicolson, 2012). Estas vías pueden ser la razón del dolor neurológico crónico que los pacientes con fibromialgia experimentan a diario (Breeding, Russell y Nicolson, 2012). Estas vías también podrían ser una causa o desencadenante de la fibromialgia.

Cuestiones como eventos traumáticos, estrés emocional o infección crónica no resuelta pueden ser una explicación parcial de la aparición del síndrome de fibromialgia (Breeding, Russell y Nicolson, 2012).

Un mecanismo de procesamiento del dolor central disfuncional conduce a una sensibilidad al dolor generalizada que explica el dolor crónico generalizado asociado con la fibromialgia (Stahl, 2009). Hay vías que atraviesan la médula espinal que están involucradas en la percepción del dolor a través de los centros cerebrales superiores (Stahl, 2009). Estas vías consisten en varios neurotransmisores que afectan el dolor, el estado de ánimo y muchos otros síntomas que se observan en pacientes con fibromialgia. Los neurotransmisores involucrados son serotonina, noradrenalina y otros como la dopamina (Stahl, 2009). Per Stahl (2009), las entradas de nocicepción son vías ascendentes y descendentes que son parte del proceso bidireccional de paso neuronal a través de la médula espinal hacia el cerebro. Estas vías actúan como moduladores de la percepción del dolor y regulan las vías del dolor. Hay una anormalidad en este procesamiento del dolor en pacientes con fibromialgia.

Estos neurotransmisores no solo están involucrados en la percepción y el procesamiento del dolor, sino que estos mismos neurotransmisores también afectan el bienestar psicológico de los pacientes con fibromialgia (Stahl, 2009).

Efectos psicológicos de la fibromialgia

Se ha informado que la angustia psicológica es elevada en pacientes con fibromialgia (Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, 2004). Específicamente, los pacientes informan depresión y ansiedad como dos efectos principales de la fibromialgia (Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, 2004). Per Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, (2004), la depresión oscila entre el 26-80% de los pacientes con fibromialgia junto con el 51-63% de los pacientes con ansiedad. Como se puede ver en estas estadísticas, la depresión y la ansiedad comórbidas existen entre los pacientes con fibromialgia. La angustia psicológica puede estar relacionada con el grado de dolor que sufre un paciente con fibromialgia (Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, 2004). Con este conocimiento, es difícil saber si la fibromialgia causa la angustia psicológica o si es causada por la angustia psicológica.

Los pacientes con fibromialgia padecen dolor neurológico relacionado con anomalías emocionales y cognitivas (Desmeules, Piguet, Besson, Chabert, Rapiti, Rebsamen, Rossier, Curtin, Dayer y Cedraschi, 2012). Los pacientes con fibromialgia, a los que se informó que no podían dejar de recibir apoyo medicinal para esta enfermedad, informaron una mayor angustia psicológica (Desmeules et al., 2012). A escala global, los pacientes con fibromialgia mostraron una vulnerabilidad psicológica que podría estar relacionada con “un modulador en el metabolismo de neurotransmisores monoaminérgicos llamado Cathechol-O-Metil-Transferasa Val158MET Polimorfismo” (COMT VAL158Met) (Desmeules et al., 2012). Esta enzima se ha asociado con el bienestar psicológico de los pacientes con fibromialgia.

COMT VAL158Met polimorfismo fue elevado en pacientes que estaban tomando medicamentos para esta enfermedad e incapaces de detener la ingesta en comparación con los pacientes que fueron capaces de detener la ingesta de medicamentos (Desmeules et al., 2012). La enzima COMT VAL158Met puede ser otra visión para diagnosticar cuando uno sufre de Fibromialgia. El bienestar psicológico de los pacientes con fibromialgia abarca más que anomalías como la depresión y la ansiedad.

El bienestar espiritual se puede observar como parte del bienestar psicológico. Se ha demostrado que el bienestar espiritual afecta la relación entre los patrones de síntomas y la incertidumbre en pacientes con fibromialgia (Anema, Johnson, Zeller, Fogg y Zetterlund, 2009). Cuando uno considera los síntomas y desafíos que son aparte de la fibromialgia, se puede deducir que el bienestar espiritual de un individuo puede verse afectado (Anema, Johnson, Zeller, Fogg & Zetterlund, 2009). Una sensación de incertidumbre puede ser una fuente de estrés para los pacientes con fibromialgia. La incertidumbre tiene un efecto sobre el bienestar psicosocial (Anema, Johnson, Zeller, Fogg y Zetterlund, 2009)..

El síndrome de fibromialgia es una enfermedad que puede afectar el bienestar psicológico y neurológico de las mujeres. El síndrome de fibromialgia (FMS) se define como un dolor musculoesquelético y sensibilidad en todo el cuerpo (Bjorkegren, Wallander, Johansson & Svardsudd, 2009). FMS es una enfermedad crónica. Hice la hipótesis de que FMS puede afectar negativamente a las mujeres tanto neurológica como psicológicamente. El propósito de este artículo fue esclarecer esta enfermedad al discutir las causas de la fibromialgia, el proceso de diagnóstico, los efectos neurológicos, los efectos psicológicos, los problemas de relación que uno enfrenta al momento del diagnóstico y los tratamientos disponibles para ayudar a aliviar estos efectos en pacientes con FMS.

Los efectos neurológicos y psicológicos de la fibromialgia en las mujeres.

Con frecuencia, muchas mujeres en la sociedad actual lidian con enfermedades crónicas. El dolor crónico generalizado es el síntoma de muchas enfermedades, pero particularmente estos síntomas se observan en la fibromialgia (Mundal, Grawe, Bjorngaard, Linakar y Fors, 2014). El propósito de este trabajo fue evaluar la investigación del bienestar neurológico y psicológico de mujeres con FMS. Al hacerlo, el objetivo de mi investigación fue explorar esta enfermedad y determinar las causas, cómo se diagnostica, los efectos neurológicos y psicológicos, las dificultades de las relaciones cuando se trata de fibromialgia y cómo se trata esta enfermedad para mantener una salud y estilo de vida satisfactorio. La fibromialgia puede afectar negativamente el bienestar neurológico y psicológico de las mujeres que han sido diagnosticadas con este dolor crónico.

La fibromialgia es un tema en constante crecimiento en el campo de la medicina.

Se ha convertido en una enfermedad altamente diagnosticada y mal diagnosticada en todo el mundo (Topbas et al., 2005). Esta enfermedad debilitante es importante de entender porque las mujeres se ven afectadas tanto neurológica como psicológicamente (Desmeules et al., 2012; Montoro, Duschek, Muñoz Ladrón de Guevara, Fernández-Serrano y Reyes del Paso, 2014). La fibromialgia afecta la anatomía del cerebro, los músculos y los nervios de todo el cuerpo y causa fatiga, sensibilidad y dolor intenso (Bongiorno, 2012).

Esta enfermedad también afecta el bienestar psicológico de uno. Muchos experimentan depresión y ansiedad (Desmeules et al., 2012). Cuanto más se pueda entender sobre esta enfermedad, más se puede tratar y vivir con fibromialgia. Al abordar este tema, se abordarán las siguientes áreas de la psicología: psicología neurológica, psicología social y psicología de la salud. Mediante el uso de neuropsicología, el lector debe ser capaz de entender mejor y explicar cómo la fibromialgia puede afectar el cerebro y los elementos físicos. La psicología social se utilizará para abordar cómo esta enfermedad afecta los sentimientos y las conductas de las personas. La psicología de la salud abordará los factores psicológicos y conductuales en los que contribuyen a esta enfermedad.

De acuerdo con Tobas et al. (2005), la prevalencia de fibromialgia en la población femenina fue aproximadamente del 3,6% para las personas de 20 a 49 años, mientras que este porcentaje fue mayor al 10,1% para los 50-59 años de edad. Con la frecuencia de ocurrencia cada vez más prominente, es importante comprender esta enfermedad, incluidos los síntomas y las causas. La fibromialgia es una enfermedad clínica que a menudo se concluye que es solo “de la mente” (Wait, 2014). Aunque esta enfermedad ahora se considera una enfermedad clínica y neurológica, a menudo incluye un largo viaje hacia un diagnóstico.

Diagnosticar la Fibromialgia.

A diferencia de muchas enfermedades, la fibromialgia no suele ser el primer diagnóstico y viene después de muchas pruebas diferentes para otras enfermedades autoinmunes como el lupus. Según Wierwillie (2011), el caso general sería una mujer que ha sufrido dolor crónico durante un período de tiempo superior a tres meses. El dolor por lo general está generalizado en los músculos y las articulaciones de la parte superior e inferior del cuerpo (Wierwillie, 2011). Además del dolor generalizado, muchos pacientes también experimentan rigidez y fatiga severa. Esta enfermedad musculoesquelética se incluye en la categoría de reumatismo muscular que define síntomas que se inician gradualmente en diferentes lugares del cuerpo y, finalmente, irradian a todo el cuerpo (Wierwillie, 2011).

El médico, después de diagnosticar erróneamente muchas veces debido a síntomas similares de otras enfermedades, realiza un examen físico que revela un aumento del dolor en al menos diez puntos en lugares específicos del cuerpo del paciente (Wierwillie, 2011) (consulte el Apéndice A para ver el cuadro de puntos sensibles).

La fibromialgia con demasiada frecuencia se diagnostica erróneamente porque los síntomas y la gravedad no siempre se alinean con los criterios de diagnóstico (Wierwillie, 2011). Según Wierwillie (2011), los criterios de diagnóstico no pueden aplicarse universalmente, lo que provoca una “ausencia de absoluto”. No hay una prueba o exploración de sangre que pueda identificar o diagnosticar positivamente a una persona con fibromialgia (Wierwillie, 2011). Tratar con los médicos durante el proceso de diagnóstico de esta enfermedad no siempre es fácil. Con frecuencia, los médicos y el diagnóstico erróneo de Fibromialgia pueden ser difíciles para el paciente y no siempre útiles para el paciente (Undeland & Malterud, 2007). Los pacientes con fibromialgia experimentan falta de respeto, incomprensión y limitación a la atención que reciben de sus médicos porque esta enfermedad es invisible incluso para el ojo entrenado (Undeland & Malterud, 2007). La fibromialgia abarca muchos efectos neurológicos y psicológicos que el médico adecuado puede examinar y diagnosticar.

Efectos neurológicos de la fibromialgia

La función de memoria implícita se ve afectada en pacientes con fibromialgia (Duschek, Werner, Winkelmann y Wankner, 2013). Se refiere a la conciencia inconsciente de la influencia de las experiencias pasadas sobre las conductas actuales en las experiencias actuales (Duschek, Werner, Winkelmann y Wankner, 2013). Los investigadores encontraron que en pacientes con fibromialgia mostraron significativamente menos respuestas correctas cuando se les administraba una tarea de memoria implícita. Los controles sanos obtuvieron una puntuación significativamente mejor. Estos resultados se tradujeron en sugerencias que implicaban que había una función implícita de la memoria implícita que reducía la influencia del comportamiento del paciente (Duschek, Werner, Winkelmann y Wankner, 2013).

Los pacientes con fibromialgia pueden experimentar muchos efectos neurológicos diferentes. Según Montoro, Duscheck, Guevara, Fernández-Serrano y Reyes del Paso (2014), existen evidencias que sugieren que los pacientes con fibromialgia padecen déficits cognitivos. Una forma de investigar esta idea es medir la respuesta aberrante del flujo sanguíneo cerebral durante una tarea de cognición. El flujo sanguíneo cerebral es importante porque se ha investigado y la evidencia apunta a una relación entre él y la actividad neuronal (Guevara et al., 2014). La actividad neuronal es un factor importante en por qué las personas con fibromialgia pueden experimentar “niebla” cerebral o actividad cerebral inferior frente a la actividad cerebral o el flujo sanguíneo cerebral de una mujer sana (Guevara et al., 2014). El flujo sanguíneo cerebral y las anomalías cognitivas son uno de los muchos efectos neurológicos.

En el funcionamiento relacionado, se demostró que la proteína SNAP-25 contribuye a la fusión de vesículas sinápticas y a la membrana plasmática en la neurotransmisión en todo el cerebro (Balkarli, Sengul, Tepeli, Balkarli y Cobankara, 2014). La proteína SNAP-25 puede ser un indicador clave de los efectos neurológicos del cerebro en pacientes con fibromialgia (Balkarli et al., 2014). Se ha observado un aumento en el gen SNAP-25 en pacientes con fibromialgia. Este gen se ha visto como un factor en otras enfermedades y trastornos y podría ser una de las principales razones de los trastornos neurológicos, psicológicos y cognitivos observados en pacientes con fibromialgia (Balkarli et al., 2014).

Otros síntomas relacionados con la fibromialgia son los dolores de cabeza por tensión, el síndrome del intestino irritable y el síndrome de dolor miofacial que recaen en los síndromes de sensibilización central (Balkarli et al., 2014). El dolor musculosquelético y la sensibilidad se encuentran dentro de la categoría etiopatogénesis (Balkarli et al., 2014). La relación entre la proteína SNAP-25 y la etiopatogenia se ha estudiado pero no se conoce claramente. Los investigadores documentaron a través de estudios que hubo un aumento en la proteína SNAP-25 en pacientes con fibromialgia versus mujeres sanas (Balkarli et al., 2014). Podría ser que estos factores puedan ser una forma de evaluar genéticamente la fibromialgia. Este no fue el único vínculo que existe entre las vías neurológicas y la fibromialgia.

La fibromialgia también se ha relacionado con las vías inmune-hormonales prolongadas (Breeding, Russell & Nicolson, 2012). La activación inmune es prolongada, lo que afecta el estrés oxidativo y nitrogenado, lo que conduce a subyugación hormonal, fatiga y dolor neuropático (Breeding, Russell & Nicolson, 2012). Estas vías pueden ser la razón del dolor neurológico crónico que los pacientes con fibromialgia experimentan a diario (Breeding, Russell y Nicolson, 2012). Estas vías también podrían ser una causa o desencadenante de la fibromialgia. Cuestiones como eventos traumáticos, estrés emocional o infección crónica no resuelta pueden ser una explicación parcial de la aparición del síndrome de fibromialgia (Breeding, Russell y Nicolson, 2012).

Un mecanismo de procesamiento del dolor central disfuncional conduce a una sensibilidad al dolor generalizada que explica el dolor crónico generalizado asociado con la fibromialgia (Stahl, 2009). Hay vías que atraviesan la médula espinal que están involucradas en la percepción del dolor a través de los centros cerebrales superiores (Stahl, 2009). Estas vías consisten en varios neurotransmisores que afectan el dolor, el estado de ánimo y muchos otros síntomas que se observan en pacientes con fibromialgia. Los neurotransmisores involucrados son serotonina, noradrenalina y otros como la dopamina (Stahl, 2009). Per Stahl (2009), las entradas de nocicepción son vías ascendentes y descendentes que son parte del proceso bidireccional de paso neuronal a través de la médula espinal hacia el cerebro. Estas vías actúan como moduladores de la percepción del dolor y regulan las vías del dolor. Hay una anormalidad en este procesamiento del dolor en pacientes con fibromialgia.

Estos neurotransmisores no solo están involucrados en la percepción y el procesamiento del dolor, sino que estos mismos neurotransmisores también afectan el bienestar psicológico de los pacientes con fibromialgia (Stahl, 2009).

Efectos psicológicos de la fibromialgia

Se ha informado que la angustia psicológica es elevada en pacientes con fibromialgia (Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, 2004). Específicamente, los pacientes informan depresión y ansiedad como dos efectos principales de la fibromialgia (Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, 2004). Per Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, (2004), la depresión oscila entre el 26-80% de los pacientes con fibromialgia junto con el 51-63% de los pacientes con ansiedad. Como se puede ver en estas estadísticas, la depresión y la ansiedad comórbidas existen entre los pacientes con fibromialgia. La angustia psicológica puede estar relacionada con el grado de dolor que sufre un paciente con fibromialgia (Sayar, Guleca, Topbas y Kalyoncu, 2004). Con este conocimiento, es difícil saber si la fibromialgia causa la angustia psicológica o si es causada por la angustia psicológica.

Los pacientes con fibromialgia padecen dolor neurológico relacionado con anomalías emocionales y cognitivas (Desmeules, Piguet, Besson, Chabert, Rapiti, Rebsamen, Rossier, Curtin, Dayer y Cedraschi, 2012). Los pacientes con fibromialgia, a los que se informó que no podían dejar de recibir apoyo medicinal para esta enfermedad, informaron una mayor angustia psicológica (Desmeules et al., 2012). A escala global, los pacientes con fibromialgia mostraron una vulnerabilidad psicológica que podría estar relacionada con “un modulador en el metabolismo de neurotransmisores monoaminérgicos llamado Cathechol-O-Metil-Transferasa Val158MET Polimorfismo” (COMT VAL158Met) (Desmeules et al., 2012). Esta enzima se ha asociado con el bienestar psicológico de los pacientes con fibromialgia.

COMT VAL158Met polimorfismo fue elevado en pacientes que estaban tomando medicamentos para esta enfermedad e incapaces de detener la ingesta en comparación con los pacientes que fueron capaces de detener la ingesta de medicamentos (Desmeules et al., 2012). La enzima COMT VAL158Met puede ser otra visión para diagnosticar cuando uno sufre de Fibromialgia. El bienestar psicológico de los pacientes con fibromialgia abarca más que anomalías como la depresión y la ansiedad.

El bienestar espiritual se puede observar como parte del bienestar psicológico. Se ha demostrado que el bienestar espiritual afecta la relación entre los patrones de síntomas y la incertidumbre en pacientes con fibromialgia (Anema, Johnson, Zeller, Fogg y Zetterlund, 2009). Cuando uno considera los síntomas y desafíos que son aparte de la fibromialgia, se puede deducir que el bienestar espiritual de un individuo puede verse afectado (Anema, Johnson, Zeller, Fogg & Zetterlund, 2009). Una sensación de incertidumbre puede ser una fuente de estrés para los pacientes con fibromialgia. La incertidumbre tiene un efecto sobre el bienestar psicosocial (Anema, Johnson, Zeller, Fogg y Zetterlund, 2009)..

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